Plazos
¿Cuánto tarda en hacerse una página web?
Te dijeron «entre dos y cuatro semanas» y te pareció razonable. Lo raro es que construir esa web lleva dos días. Vale la pena saber dónde se van las otras tres semanas y media, porque una parte la controlás vos.
La respuesta corta: lo normal en el mercado son de dos a seis semanas, pero el desarrollo real son dos o tres días. El resto es coordinación: reuniones, presupuestos, maquetas para aprobar y esperas. Con el alcance cerrado y tu contenido listo, una web institucional sale en 48 horas.
Dónde se va el tiempo en un proyecto de cuatro semanas
| Etapa | Tiempo | ¿Es construir el sitio? |
|---|---|---|
| Primer contacto y reunión inicial | 3–5 días | No |
| Presupuesto, envío y aprobación | 3–7 días | No |
| Maquetas y primera ronda de cambios | 5–10 días | No |
| Espera de los textos y las fotos | 3–14 días | No |
| Desarrollo | 2–3 días | Sí |
| Revisiones finales y publicación | 2–4 días | En parte |
Proyecto típico de web institucional sin tienda online. Los rangos se superponen en la práctica, pero el orden de magnitud se mantiene.
Sumá la columna del medio: de las cuatro semanas, construir el sitio ocupa menos de una cuarta parte del calendario. Todo lo demás es gente coordinándose y gente esperando.
Nada de esto es mala fe. En un proyecto grande —varias áreas, una marca que definir, decisiones que afectan a mucha gente— ese proceso es exactamente lo que necesitás. El problema aparece cuando pagás ese proceso para una web de cinco secciones que ya tenías clara.
Las cinco cosas que atrasan tu web
Y cuatro de las cinco no dependen del desarrollador:
- Los textos no están escritos. Es la causa número uno, por lejos. «Los mando el lunes» y pasan dos semanas. El proyecto queda frenado porque no hay nada que maquetar.
- No aparece el logo en buena calidad. El JPG del perfil de Instagram no sirve. Hay que buscar el archivo original y casi nunca está a mano.
- No hay fotos propias. Se termina usando banco de imágenes, que es peor y además lleva su tiempo elegirlas.
- Deciden varias personas. Cada ronda de comentarios se multiplica por la cantidad de gente que opina, y las opiniones se contradicen entre sí.
- Cambia el alcance a mitad de camino. «¿Y si le sumamos un blog?» a los diez días reinicia buena parte del trabajo.
La conclusión incómoda: si tu web tardó seis semanas, lo más probable es que tres hayan sido tuyas. La buena noticia es que eso también significa que podés acortarlo.
Qué se puede hacer en 48 horas y qué no
Para que esto no suene a promesa de vendedor, conviene decir los dos lados.
Sí entra en 48 horas
- Una landing de una sola página
- Un portfolio
- Una web institucional de hasta seis secciones
- Un catálogo de productos sin carrito de compras
No entra en 48 horas
- Una tienda online con pagos, stock y envíos
- Un sistema de gestión — eso es otro producto y lleva una semana
- Una identidad de marca desde cero: logo, paleta, tipografías
- Un sitio donde todavía hay que decidir qué va a decir
- Un proyecto con requisitos regulatorios que auditar
Ese último punto es clave. Las 48 horas no son horas de tipear más rápido: son el resultado de haber sacado la espera del medio. Si el contenido todavía no existe, ninguna velocidad de desarrollo lo arregla.
Cómo acortar el plazo, trabajes con quien trabajes
- Escribí los textos antes de pedir presupuesto. Aunque estén feos. Se corrigen en una hora; escribirlos desde cero toma semanas.
- Juntá el material en una carpeta. Logo en alta, fotos, links a tus redes, datos de contacto. Todo junto, antes de empezar.
- Que decida una sola persona. Podés consultar a quien quieras, pero la respuesta final tiene que salir de alguien.
- Mostrá tres sitios que te gusten. Ahorra dos reuniones de «¿cómo te lo imaginás?».
- Pedí una fecha, no un rango. «Entre dos y cuatro semanas» siempre termina siendo cuatro. «El martes 14» es un compromiso.
Ese último punto también sirve como filtro: alguien que no te puede dar una fecha concreta para una web institucional probablemente no tenga claro su propio proceso.
Cómo lo hacemos nosotros
Entregamos en 48 horas, y no es por trabajar de noche. Es porque sacamos del medio las cuatro etapas que no construyen nada:
Lo que hacemos distinto
- Sin reunión de relevamiento. Nos escribís, nos contás qué necesitás y nos mandás tu material. Eso es todo.
- Sin presupuesto. El precio está publicado: $25.000 cualquier tipo de web. No hay nada que cotizar ni que negociar.
- Sin rondas de maquetas. Te mostramos el sitio funcionando de verdad, no un dibujo para aprobar. Si hay que ajustar, se ajusta sobre lo real.
- Con fecha concreta. Te decimos el día. Ese día está.
- No pagás hasta verla andando. Si no cumplimos, no nos pagás.
El único plazo que depende de vos es juntar tu material. Si lo tenés listo cuando escribís, arrancamos ese mismo día.