Checklist
Qué necesitás antes de encargar tu página web
La mayoría de los proyectos de web no se atrasan por el desarrollo. Se atrasan esperando que el cliente mande los textos. Si llegás con esta lista resuelta, tu web sale antes y probablemente te salga más barata.
La respuesta corta: textos, logo en buena calidad, fotos propias, datos de contacto y tres ejemplos de sitios que te gusten. Con eso alcanza para arrancar el mismo día.
Las cinco cosas que tenés que juntar
- Los textos de cada sección. Aunque estén feos. Qué hacés, para quién, qué te diferencia, cómo te contactan. Un borrador se corrige en una hora; escribirlo desde cero lleva semanas y ahí es donde se muere el plazo.
- El logo en archivo original. Ideal en SVG, AI o PSD. Si no lo tenés, un PNG grande con fondo transparente. El JPG bajado de Instagram no sirve: se ve borroso apenas lo agrandás.
- Fotos propias. De tu local, tu equipo, tu producto, tu trabajo terminado. Aunque sean del celular. Casi siempre funcionan mejor que una foto de banco de imágenes que se nota a un kilómetro.
- Datos de contacto y redes. Correo, teléfono, WhatsApp, dirección si atendés al público, horarios, links a tus redes. Parece obvio y es lo que más veces falta al final.
- Tres sitios que te gusten. No de tu rubro necesariamente. Sirven para entender qué te gusta sin dos reuniones de «¿cómo te lo imaginás?».
Si tenés estas cinco cosas en una carpeta cuando escribís el primer mensaje, adelantaste entre una y tres semanas de proyecto — trabajes con quien trabajes.
Lo que conviene tener pensado, aunque no sea un archivo
Qué querés que haga la web
No es lo mismo «que me encuentren en Google» que «que me pidan turno» o «que me manden el currículum». Definir la acción principal cambia todo el diseño. Si querés cinco cosas a la vez, no vas a conseguir ninguna.
El nombre del dominio
No hace falta comprarlo antes, pero sí tenerlo decidido y verificado que esté libre. Y una regla que no es negociable: el dominio va a tu nombre, no al del que te hace la web. Es el error más caro y más común, y se descubre el día que querés cambiar de proveedor.
Quién decide
Podés consultar a quien quieras, pero la respuesta final tiene que salir de una sola persona. Cada opinión extra multiplica las rondas de cambios y las opiniones suelen contradecirse entre sí.
Lo que NO necesitás tener
Para que no te frenes de más:
- No necesitás el dominio comprado. Con tenerlo elegido alcanza.
- No necesitás hosting contratado. Se resuelve al final y muchas veces es gratis.
- No necesitás saber qué tecnología usar. Ese es problema de quien la hace, no tuyo.
- No necesitás tener los textos perfectos. Necesitás tenerlos escritos. No es lo mismo.
- No necesitás un diseño hecho. Si ya tenés uno, mejor; si no, para eso contratás.
Las cuatro preguntas antes de contratar
Con cualquier proveedor, hacé estas cuatro. Las respuestas te dicen más que el presupuesto:
- ¿Qué fecha concreta de entrega? No un rango. «Entre dos y cuatro semanas» siempre termina siendo cuatro.
- ¿Qué incluye el precio y qué queda afuera? Puntualmente: dominio, hosting, textos y cantidad de revisiones.
- ¿Hay cuota mensual obligatoria? Es donde se esconde el costo real de muchos presupuestos baratos. Preguntá qué pasa si no la contratás.
- Si mañana quiero cambiar de proveedor, ¿qué me llevo? Esta es la que más revela. La respuesta correcta es «el dominio y el código, son tuyos».
Si alguna de las cuatro te la contestan con vaguedades, no es que sean deshonestos necesariamente — pero anotalo y compará. Está todo bien con que el precio sea más alto; lo que no está bien es que no sepas qué estás comprando.
Un error que vale plata: pedir presupuesto sin tener nada
Si pedís presupuesto con «quiero una web para mi negocio» y nada más, pasa lo previsible: quien presupuesta no sabe el alcance, así que cotiza para cubrirse. Ese margen de incertidumbre lo pagás vos.
Con la lista de arriba resuelta el alcance queda claro, y un alcance claro se cotiza más barato y se entrega más rápido. Es la misma razón por la que nosotros podemos publicar un precio fijo: cuando sabés exactamente qué vas a construir, no necesitás margen para sorpresas.
Cómo es con nosotros
Lo que hacemos distinto
- No hay presupuesto que pedir. El precio está publicado: $25.000 cualquier tipo de web, $120.000 el sistema.
- Arrancamos el día que mandás tu material. Si tenés la carpeta lista, ese mismo día.
- 48 horas con fecha concreta. Te decimos el día y ese día está.
- El dominio, el hosting y el código quedan a tu nombre. Sin excepciones y sin que lo tengas que pedir.
- No pagás hasta verla funcionando. Si no te gusta, no pagás.
Y si no tenés los textos, decilo cuando escribas. Te pasamos un guion de qué escribir en cada sección para que no te trabes en la hoja en blanco.
¿Ya tenés tu carpeta lista?
Mandanos el material y arrancamos hoy. Tu web funcionando en 48 horas.
Quiero mi web