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Qué necesitás antes de encargar tu página web

Actualizado el 30 de septiembre de 2026 · 6 minutos de lectura

La mayoría de los proyectos de web no se atrasan por el desarrollo. Se atrasan esperando que el cliente mande los textos. Si llegás con esta lista resuelta, tu web sale antes y probablemente te salga más barata.

La respuesta corta: textos, logo en buena calidad, fotos propias, datos de contacto y tres ejemplos de sitios que te gusten. Con eso alcanza para arrancar el mismo día.

Las cinco cosas que tenés que juntar

Si tenés estas cinco cosas en una carpeta cuando escribís el primer mensaje, adelantaste entre una y tres semanas de proyecto — trabajes con quien trabajes.

Lo que conviene tener pensado, aunque no sea un archivo

Qué querés que haga la web

No es lo mismo «que me encuentren en Google» que «que me pidan turno» o «que me manden el currículum». Definir la acción principal cambia todo el diseño. Si querés cinco cosas a la vez, no vas a conseguir ninguna.

El nombre del dominio

No hace falta comprarlo antes, pero sí tenerlo decidido y verificado que esté libre. Y una regla que no es negociable: el dominio va a tu nombre, no al del que te hace la web. Es el error más caro y más común, y se descubre el día que querés cambiar de proveedor.

Quién decide

Podés consultar a quien quieras, pero la respuesta final tiene que salir de una sola persona. Cada opinión extra multiplica las rondas de cambios y las opiniones suelen contradecirse entre sí.

Lo que NO necesitás tener

Para que no te frenes de más:

Las cuatro preguntas antes de contratar

Con cualquier proveedor, hacé estas cuatro. Las respuestas te dicen más que el presupuesto:

  1. ¿Qué fecha concreta de entrega? No un rango. «Entre dos y cuatro semanas» siempre termina siendo cuatro.
  2. ¿Qué incluye el precio y qué queda afuera? Puntualmente: dominio, hosting, textos y cantidad de revisiones.
  3. ¿Hay cuota mensual obligatoria? Es donde se esconde el costo real de muchos presupuestos baratos. Preguntá qué pasa si no la contratás.
  4. Si mañana quiero cambiar de proveedor, ¿qué me llevo? Esta es la que más revela. La respuesta correcta es «el dominio y el código, son tuyos».

Si alguna de las cuatro te la contestan con vaguedades, no es que sean deshonestos necesariamente — pero anotalo y compará. Está todo bien con que el precio sea más alto; lo que no está bien es que no sepas qué estás comprando.

Un error que vale plata: pedir presupuesto sin tener nada

Si pedís presupuesto con «quiero una web para mi negocio» y nada más, pasa lo previsible: quien presupuesta no sabe el alcance, así que cotiza para cubrirse. Ese margen de incertidumbre lo pagás vos.

Con la lista de arriba resuelta el alcance queda claro, y un alcance claro se cotiza más barato y se entrega más rápido. Es la misma razón por la que nosotros podemos publicar un precio fijo: cuando sabés exactamente qué vas a construir, no necesitás margen para sorpresas.

Cómo es con nosotros

Lo que hacemos distinto

  • No hay presupuesto que pedir. El precio está publicado: $25.000 cualquier tipo de web, $120.000 el sistema.
  • Arrancamos el día que mandás tu material. Si tenés la carpeta lista, ese mismo día.
  • 48 horas con fecha concreta. Te decimos el día y ese día está.
  • El dominio, el hosting y el código quedan a tu nombre. Sin excepciones y sin que lo tengas que pedir.
  • No pagás hasta verla funcionando. Si no te gusta, no pagás.

Y si no tenés los textos, decilo cuando escribas. Te pasamos un guion de qué escribir en cada sección para que no te trabes en la hoja en blanco.

¿Ya tenés tu carpeta lista?

Mandanos el material y arrancamos hoy. Tu web funcionando en 48 horas.

Quiero mi web